Trabajo: Como te ven te tratan
Aunque existe un antiguo refrán que dice: “el hábito no hace al monje”, lo cierto en la actualidad es que la ropa que usas habla de ti.
En la entrevista
En el momento de acudir a esa importante cita, que puede definir tu futuro, es importante que te tomes un tiempo para planear lo que vas a vestir, ya que dependiendo de la empresa y el puesto, así deberá ser la indumentaria.
Para una empresa tradicional como bancos, firmas de abogados, instituciones del gobierno, entre otros, es indispensable acudir vestido formal o clásico. Tanto para los hombres como para las mujeres lo imprescindible seria un buen conjunto de traje sastre, preferiblemente, en color sobrio como negro, azul o gris oscuro.
En el caso de agencias publicitarias, tiendas por departamentos, colegios, y similares, el requerimiento varía de acuerdo al puesto. Por ejemplo, si vas por una vacante de creativo, estaría muy bien que tu ropa hable sobre tu personalidad. En cambio, si la plaza de maestra es la que te interesa, un vestido casual y conservador te mostrara como una persona flexible para el trato con los niños, pero de carácter al momento de poner disciplina y limites.
En la oficina
Una vez que has adquirido el anhelado empleo, no debes descuidar tu forma de vestir, pues continúa siendo importante tu presentación. Ciertas indicaciones sencillas te ayudaran a mantenerte bien visto por los superiores, y a tono con el ambiente.
Estas son:
- Observa como visten los otros, sobre todo, aquellos con posiciones similares a la tuya. Si formas parte del cuerpo de secretarias de la empresa y las demás chicas como tú visten falda, entonces seria prudente que te hagas de un buen par de medias y tacones cómodos, para no ser la nota discordante entre el grupo.
- Si trabajas como ejecutivo de ventas de una casa de repuestos automotrices, y el resto de los vendedores usa chaqueta y corbata diariamente, no estaría bien que aparezcas en mangas de camisa, solo porque a ti te parece que la posición no merece tal formalidad.
- Los escotes están prácticamente anulados en cualquier empleo, no importa la profesión a la que te dediques. Salvo que la política de la empresa así lo exija.
- Y, por último, pero no menos importante, no olvides el aspecto de tu ropa. No debes olvidar lavarla y plancharla de acuerdo a sus instrucciones de cuidado. Igualmente debes poner atención y cuidado en los detalles, tales como hilos sueltos, botones caídos, rotitos y manchas.
Por lo demás, el resto lo harás tú, y ¡tu gran personalidad!
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